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Windows 10 S es una trampa confusa para usar servicios de Microsoft

El nuevo Microsoft Surface Laptop es el cuarto equipo de sobremesa de Microsoft en la categoría de ordenador personal. Surface Pro es la tablet/portátil para la vida en movilidad. Surface Book es el portátil potente para profesionales o personas que demandan más potencia y la misma movilidad. Surface Studio es el todo en uno para una serie de profesionales que requieren una pantalla táctil o una resolución de pantalla fuera de lo normal. Y ahora tenemos Surface Laptop, “el Surface para todos”.

La gran novedad de Surface Laptop, que a mi parecer es un portátil bastante impresionante cuyos fallos de hardware (sin USB-C, por ejemplo) no suponen un verdadero problema, es la llegada de Windows 10 S.

No es una versión reducida de Windows 10, tampoco una versión para competir contra ChromeOS. No. Se trata de una versión hiper-optimizada para funcionar con Surface Laptop y algunas configuraciones de hardware que Microsoft define.

Windows 10 S es una trampa bien diseñada por Microsoft. Impide instalar aplicaciones fuera de la tienda de Windows por una buena razón: evitar que aplicaciones basadas en estándares antiguos hagan lento el sistema operativo. Y no se trata de que Microsoft prohiba instalar Chrome, se trata de evitar que la gente le instale Java, Flash y otras “porquerías” del mundo del software que se debieron quedar en el 2005.

Pero el cerrar una plataforma tiene sus pros y sus contras. Windows 10 S solo tendrá Edge como navegador, que no es un gran problema porque es un navegador que respeta estándares y es bastante rápido, pero por ejemplo, no podrás cambiar el motor de búsqueda que por defecto será Bing (vía The Verge).

Sí, Microsoft Edge es el navegador web predeterminado en Microsoft Windows 10 S. Puedes descargar otro navegador que pudiera estar disponible en la Tienda Windows, pero Microsoft Edge seguirá siendo el navegador predeterminado si, por ejemplo, abres un archivo .htm. Además, no se puede cambiar el proveedor de búsquedas predeterminado en Microsoft Edge e Internet Explorer.

No tiene ningún sentido limitar el motor de búsqueda, teniendo en cuenta los años luz por delante que está Google. Es algo que ni hace Apple con Safari en iOS.

Que Office vaya a estar también en la tienda de Windows dice bastante por donde van los tiros con esta versión de Windows 10. Cerrar la plataforma, crear los estándares de software necesarios e intentar que la gente pague por Office 365. Repito: pagar por Office 365.

Por suerte se podrá cambiar a Windows 10 Pro gratuitamente hasta el 31 de diciembre de 2017, pero es algo que está desaconsejado por la misma Microsoft porque sabe que a la gente se le irá la mano y empezarán a instalar toda clase de mal software.

El cambio a la edición Pro no se puede revertir. Si se realiza el cambio, no se puede volver a Windows 10 S.

Windows 10 S es confuso, una excisión de Windows 10 que no tiene sentido entre sus otras versiones. Windows 10 Home funciona en portátiles de 250 euros con 4GB de memoria RAM y le puedes instalar cualquier cosa. Windows 10 Pro no tiene restricción alguna. ¿Dónde y cómo se coloca Windows 10 S?

Si existiese una versión moderna para Windows 10 de Chrome y de Spotify, sería un cambio menos traumático. Pero claro, después tendría que llegar una versión de Photoshop, Illustrator, Steam y un largo etcétera.

Repito, la estrategia tiene cierto sentido en pro de proteger la máquina y su vida útil, pero teniendo en cuenta lo aprendido con el fiasco de Windows RT, no se entiende una limitación de este tipo teniendo en cuenta la mala calidad de las aplicaciones de la tienda Windows.


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