/ Apple

Nunca un portátil generó tanto odio

Me encanta la tecnología. Vivo la tecnología que transforma nuestras vidas. Aún así, puedo notar en mi cabeza como hay algo sobre ella que empiezo a tolerar menos: esas discusiones estériles, fanboyescas y sin fondo. En definitiva, los dramas.

La última, el nuevo MacBook Pro de Apple. La cantidad de bits que se han gastado por el cambio de unos puertos y una pantalla táctil en forma de barra. Abrumador.

Es vox populi que cualquier cosa que Apple anuncia genera una discusión, un acaloramiento de opiniones en el que los extremismos parecen más propios de la política. Los medios especializados entramos a la misma discusión con piezas de opinión porque es un tema jugoso. Genera visibilidad, da visitas y permite al redactor o al medio generar una opinión pública más allá de la noticia.

No hay nada de malo. Las opiniones son eso, opiniones. Todo el mundo tiene una. Esta es la mía.

El Mac no tiene que ser para todos

Sobre el sospechoso que nos ocupa, el revuelo se ha dividido en “vaya mierda de actualización”, “Apple ya no se preocupa de los profesionales” o “sus innovaciones son mínimas para el precio que imponen”.

Uno de los artículos más leídos estos días sobre este tema es el de Owen Williams, que tiene buenos puntos acerca de por qué Apple “no sabe para quién es el MacBook Pro”: Apple just told the world it has no idea who the Mac is for.

Este es el problema: el MacBook Pro no es para todo el mundo. No lo es ni para quién se lo pueda permitir.

Hay varios detalles que se suelen repetir cuando se habla de este portátil. La falta de puertos tradicionales, quitar las teclas de función (que resulta son un grave problema para programadores), que Touch Bar es inservible si tienes que estar mirando la pantalla para saber dónde debes apretar. También que Apple no ha actualizado sus portátiles con la última generación de hardware disponible.

Por partes.

Si necesitas tantos adaptadores para un portátil, es evidente que no es para ti. Foto: Drew Breuning.

El puerto USB-C es un estándar que muchos otros portátiles ya usan. Por lo tanto, hay cables disponibles para conectar casi cualquier periférico. Incluido un iPhone a un MacBook Pro, que parece ser el caso más preocupante. No es que vayas a comprar 17 cables o adaptadores, la mayoría de personas sólo necesitará uno o dos durante años. Si la media de uso de un portátil son 5 años, gastarse un poco más en unos accesorios que vas a usar, tampoco me parece para tanto.

Touch Bar, en mi opinión, es una invención poco práctica para el usuario más avanzado. Pero es punto a su favor de cara al público más general. Algo muy llamativo que si finalmente logra buena integración con ciertas aplicaciones (Chrome, Photoshop, Illustrator, Office, Evernote, Spotify…), puede resultar muy útil.

Que Touch Bar sea una pantalla táctil dinámica no quiere decir que distraiga. Como ejemplo las pantallas táctiles de los móviles o tablets. Hay veces que cuando miras tu móvil no llevas tu vista hasta un punto en concreto donde debes tocar, ya se que está ahí (ej: botones de “atrás”) y tu acción natural es pulsar en ese área. Seguramente pasará lo mismo con Touch Bar.

Teniendo en cuenta el tiempo que hace que Apple no actualiza sus portátiles, el cambio de velocidad de procesador, GPU, SSD y RAM es aceptable. ¿Deberían esperar a los procesadores Intel Sky Lake o a gráficas más rápidas? Quizá, pero eso repercutirá en que la gama MacBook siguiese perdiendo cuota. Esta es una de esas decisiones empresariales que para el usuario final es “la menos mala”.

Parece que tiene poco sentido apostar por un smartphone sin conexión para auriculares y después presentar un portátil que sí lo tiene. Son categorías diferentes que no están alineadas para el mismo público, aunque sea incoherente con la línea de “innovación”. En realidad, y me parece destacable que esto no se entienda mejor, los auriculares Lightning que vienen con el iPhone 7 son un parche para complacer a todas las personas que no quieren invertir en auriculares Bluetooth. Hay marcas que venden móviles sin auriculares, cable o cargador, y no pasa nada.

Sorpresa: Hay más portátiles en el mercado

Una de las discusiones que echaba en falta cuando todo el mundo hablaba de lo horroroso o perfecto que es el MacBook Pro es la de las otras opciones.

Hay más empresas que hacen excelentes portátiles. Razer Blade es uno de los portátiles al estilo MacBook Pro más competentes del mercado. Asus tiene algunos de los mejores portátiles delgados que puedes comprar, ZenBook Pro UX501 tiene una pinta increíble. Dell tiene su XPS 13 el ultrabook de moda y que más llama la atención por su relación calidad y precio. ¿Por qué no un Surface Pro? Son equipos muy buenos y que muchos programadores y profesionales alaban.

Hay muchos portátiles que pueden encajar en diferentes tipos de usuarios. El problema es que la Apple lleva más de cinco años con un portátil que encaja con muchísimos profesionales y que ha cambiado muy poco. Ha malacostumbrado a muchos de sus usuarios que ante el primer cambio importante, les enciende la bombilla.

Pero esto es magnífico. Provocará que mucha gente mire a los PCs como una opción viable para su trabajo.

A la gente le gusta discutir, sobre todo cuando se sienten parte de una cultura empresarial. Esto no es una defensa de Apple, es más, personalmente me parece que el nuevo MacBook Pro ha dejado de ser una de mis primeras opciones a la hora de elegir ese “portátil para los próximos cinco años”.

Eso sí, en los próximos resultados de Apple veremos cómo ha crecido su gama de portátiles y todas las quejas serán papel mojado.