Google Chromebook Pixel
Alguien debió pensar que sería buena idea tener un Chromebook con una pantalla de alta resolución. Es una buena idea, en papel, porque el nuevo Chromebook Pixel se ve y luce increíble, si, pero no te olvides que usa ChromeOS y es un sistema operativo limitado.
La tecnología de este tipo de pantallas es increíble, hace que cambies por completo de ver tu pantalla del portátil como antes lo hacías, pero sobre todo si trabajas con diseño y gráficos. Supongo que en algún momento tendremos que invertir nuestro dinero en este tipo de pantallas para que se conviertan en un estándar, pero ahora mismo se siente caro e innecesario. No quiere decir que no sea un objeto de deseo.
Lo bueno: Google se une a Apple en impulsar las pantallas de alta densidad de píxeles (“Retina”, para entendernos), lo que obliga en cierta forma al resto de fabricantes a dar un impulso a esta tecnología de pantalla.
Lo malo: El precio de estas pantallas sigue siendo el principal problema, de tener un precio interesante medio que podríamos destacar como “gama media”, pasa directamente a una gama alta por la pantalla. Y no me entiendas mal, este tipo de pantalla hace que después, al volver a un portátil cualquiera parezca que es de hace un siglo.
Pero eso si, el diseño no es precisamente bueno, demasiada línea recta y uso de un aluminio que parece demasiado resbaladizo, pero lo peor es que este portátil cuesta US$1.300, lo que lo convierte en una pieza de tecnología que muy pocos van a tener, y que por tal precio más te vale comprar un MacBook Pro Retina de 13 pulgadas (ahora mismo valorado en US$1.499).