Lo que un usuario ‘normal’ no ve del nuevo MacBook Pro “Retina”
He podido leer bastantes comentarios y entradas en medios “grandes” como este artículo de El País por Francisco Javier Martín Del Barrio.
Se señala con el dedo, prácticamente riéndose de ellos de que ahora sus portátiles tienen USB 3.0 cuando hace tiempo que otras marcas ya lo llevaban. Obvian un dato importantísimo sobre Apple, que no implementa una tecnología que no sea propia a no ser que se extienda, como es el caso del USB 3.0, ya que hasta ahora no había periféricos (léase discos duros externos) con capacidad para conectarse por USB 3. Y si, podríamos poner el ejemplo de Thunderbolt como tecnología implementada sin periféricos, pero en este caso Apple e Intel han sido los desarrolladores de esta conexión, que supera en ancho de banda con creces al USB 3.
La pantalla Retina del MacBook Pro, es seguramente uno de las características más revolucionarias desde la creación del MacBook Air y hay mucha gente que dice que no es más que una pantalla con más resolución. Es más complicado que eso.
Hay que ver la evolución de la tecnología usada en la pantalla, cuando hace algo menos de un año una pantalla de 10 pulgadas era prácticamente imposible pensar que podría tener una resolución de 2048 x 1536 píxeles, unos meses después se consigue crear una de 15 pulgadas con una resolución de 2880 x 1800 píxeles. Estamos hablando de una pantalla de 15 pulgadas con mucha más resolución que una de 27 pulgadas con 2560 x 1440 píxeles (iMac o Thunderbolt Display).
No es que tenga más resolución, es que en una pantalla de 15 pulgadas vas a ser capaz de ver texto con una nitidez solo comparable a la que el iPad de tercera generación es capaz de dar. Es que con esta pantalla puedes estar viendo un vídeo en 1080p en una esquina de la pantalla, con verdadera calidad Full HD y seguir trabajando.
Es comprender que Apple usa hardware completamente personalizado, es decir, Apple no compra una unidad SSD y la pone en el MacBook Pro “Retina” o en el MacBook Air, si no que sus ingenieros personalizan su diseño, al igual que la batería o la memoria RAM para poder optimizar el tamaño de la placa base, algo que nunca verás, pero que es una obra de arte de la ingienería, y por tanto, más caro de producir.
También hay que comprender que Apple usa aluminio en un cuerpo “unibody” más resistente. Es comprender que el diseño y características de este portátil, en seis meses será copiado por cinco de los fabricantes más grandes del mundo, y que también se presentará como una novedad.
El precio de 2279 euros no es un precio de exclusividad, es un precio que tendrás que pagar por tener una obra de ingienería importante.

