iPhone 5

Algunas notas previas tras el uso durante estos días con el iPhone 5. Y esto no es una reseña, es un relato de mis experiencias durante algunos días con este nuevo iPhone.

Velocidad ★★★★★

La rapidez del iPhone 5 es incomparable a cualquier otro salto entre iPhone. Es decir, el salto del iPhone 3GS al iPhone 4 fue bastante fuerte en rapidez, pero del iPhone 4S al iPhone 5 el salto se nota en la tremenda rapidez que se ejecuta todo.

La cámara, hacer fotos o el cambiar entre foto y vídeo; abrir aplicaciones, procesar fotos de algunas aplicaciones para exportarlo a la librería de imágenes… Todo es más rápido y eficaz. Menos tiempo esperando a tareas normales que visto entre un iPhone 4S y un iPhone 5, la velocidad es increíble.

Pantalla ★★★☆☆

Cuatro pulgadas, pero con algo positivo, es más alta pero no más ancha. Cualquier otro smartphone del mercado cuando hablan de una pantalla más grande es porque la aumentan de todos los lados. En el iPhone 5 se agradece muchísimo que no sea más ancha, porque sería imposible sujetarla bien con una mano. Pero es un punto indeciso, porque yo, que tengo una mano grande, soy incapaz de llegar con el pulgar a la parte superior de la pantalla y tengo que hacer un gesto de esfuerzo para llegar.

La claridad y calidad de colores, textos e imágenes en la pantalla Retina del iPhone, sigue sin tener rival en el mercado.

Construcción ★★★☆☆

Apple vuelve al metal, con menor peso y sobretodo una sensación de que este smartphone se ha construido y diseñado con el amor propio a su producto de un relojero suizo. Cuidado los detalles y la mecánica interior hasta puntos insospechados.

¿Es el verdadero valor del iPhone? Tener un terminal que de verdad se sienta bien en la mano y no parezca un juguete plasticoso, entre otras buenas cualidades, por supuesto. Pero la calidad del material se podría poner en entredicho por el material metálico en la parte trasera, que tiene una relativa facilidad para rayarse.

Tamaño ★★☆☆☆

Tamaño de pantalla + grosor + peso. Esta es la unión de detalles que un terminal debe tener en perfecta conjunción para que la experiencia de usuario sea perfecta.

En el iPhone 5 se nota que está muy bien pensado, porque aunque sea más grande la pantalla, el peso y el grosor es menor. Pierdes, pero ganas. De verdad que es una buena conjunción de factores, pero para mi no es perfecta.

La pantalla es demasiado grande para mi opinión. Entiendo el movimiento de Apple. Los consumidores piden pantallas más grandes, pero no necesariamente de más pulgadas, si no donde se vea más. El paso de 3.5 pulgadas a 4 pulgadas es, sobre todo, para que los vídeos se vean bien en 16:9.

Cámara ★★★☆☆

Muy pronto para hablar extensamente de la cámara del iPhone 5, aun hay situaciones que no he podido probar, pero fotos con bajas condiciones de luz son mejores, es decir, siguen siendo fotos de mierda porque no hay luz, pero son más decentes.

Se nota una mejora en las fotos panorámicas y en el número de fotos por segundo que es capaz de fotografiar (modo ráfaga). En vídeo hay una mejora de la estabilidad, pero por ahora no noto un gran salto desde el iPhone 4S.

Batería ★★★★★

Impresionante, aunque han sido pocos días de uso, he estado bastante tiempo bajo 3G y con unos típico que para mi es un uso bastante extendido porque lo hago todo con mi teléfono, la batería dura fácilmente dos días largos.

Esto es muy importante, porque las baterías de los móviles tienden a ser una desilusión tras otra. Poca carga y sobretodo cuando estás siempre bajo 3G, ya que esta red consume mucha energía.

Eso si, no hace mucha gracia tener que ir por todos lados con un cable Lightning, lo que me ha llevado a pensar comprar el adaptador micro USB a Lightning (19€) o el adaptador a 30 pines (29€) de Apple. Que el cable de marras te cueste diecinueve euros, tiene delito. Ni un cable USB 3.0 o micro USB cuesta eso, teniendo en cuenta que el cable es prácticamente para el uso de carga de batería desde que existe iCloud.

Pre-conclusión ★★★☆☆

No creo en productos perfectos, no existe tal cosa como “el mejor de todos los teléfonos creados” porque cada persona tiene una necesidad, y esa necesidad se llena con diferentes productos y servicios.

Pero Apple sigue teniendo la mejor unión entre software, hardware y experiencia de usuario que se puede tener en un dispositivo móvil. Aquella frase que siempre se repite de «Es el software, estúpido» sigue siendo completamente válida, y aunque iOS es un sistema operativo que ha avanzado muchísimo, tras usar cuatro generaciones de iPhone se siente como “más de lo mismo”. Sigue siendo una herramienta espectacular de trabajo, diversión y gestión, pero que necesita ser renovado.

Aun así, el iPhone 5 es, sin lugar a duda, el mejor smartphone del mercado, con sus cosas buenas, muy buenas, malas y peores (esos mapas…). Aunque no puedo negarlo, particularmente, hubiese sido igual de feliz con un iPhone como el 4S pero con la velocidad y grosor del 5.

Disclaimer: Este iPhone 5 ha sido cedido por Apple España, en un programa típico para medios y periodistas de cesión de productos.