Dos mitos de productividad, desmitificados

Una es la falacia de las oficinas abiertas, es una de esas conversaciones abiertas. ¿Es una oficina abierta (sin paredes que separen a los trabajadores en una misma mesa) buena para poder trabajar?

Too Distracted to Work: The Dark Side of Open Offices de Bloomberg comenta acerca de este caso, de como lo que inicialmente fue un movimiento en empresas para aumentar la colaboración entre trabajadores, tras salir de décadas de cubículos y gente “gris”, se ha masificado y exagerado tanto, que hay oficinas que son más salas de juegos.

Cuando tienes una oficina donde todo el mundo se lleva unos auriculares para escuchar música y poder trabajar, algo falla.

Discovering Two Screens Aren’t Better Than One en NY Times. ¿Es mejor trabajar con dos pantallas? ¿De verdad? Otro mito. Llevo muchos años trabajando con dos pantallas, una suele ser la del portátil y otra grande que se reduce a una pantalla de 27 pulgadas a su lado.

Creo que algunos estudios nos llevó a maximizar que dos pantallas es mejor que una, porque se supone que con más espacio puedes tener aplicaciones abiertas y estar atento a más a la vez. Otro error. Como ejemplo te pongo una tablet. Normalmente capaz de hacer una cosa a la vez (iPad) o a lo sumo dos (tablets Samsung o Microsoft Surface) centrándose en una principal. Esto de poder tener una pantalla con una aplicación abierta te obliga a enfocarte más en el trabajo que estás haciendo, casi siendo un trabajo tener que abrir otra.

Personalmente, tras años trabajando con dos pantallas, me cansé de ello y esto usando cada vez más la pantalla del portátil con las aplicaciones maximizadas. Estoy seguro que si finalmente vendo mi pantalla de 27 pulgadas, no pasará mucho hasta que crea que fue una mala idea. Quizá sea mi interés por minimizar lo máximo posible el como trabajo. Una pantalla, solo responder correos desde el móvil o la tablet (para responder de forma corta y al grano), enfocarse en una cosa a la vez pero sin dejar de lado otras tareas.

Microsoft ¿dónde está tu smartwatch?

No tan rápido, ¿por qué Microsoft aun no se ha mostrado interesada en el mundo de los weareables? Creo que hay muchos que sienten que Microsoft se está perdiendo mucho, de la misma forma que entraron tarde al mundo del smartphone o de la tablets, parece que ahora se quedarán lejos del mundo del smartwatch, weareables y dispositivos que puedes llegar y que pueden contabilizarte.

Aquí el problema: una grandísima empresa como Microsoft, con un nuevo CEO y que aun está re-enfocándose, no se puede permitir entrar en cualquier negocio así como así, sobre todo cuando se refiere a dispositivos que aun no se han comprobado sean algo de primera necesidad, porque hasta el momento, estos smartwatch solo son sistemas de notificaciones.

De la misma forma que Apple está observando como estas marcas lanzan productos que no tienen un impacto importante en nuestras vidas, mientras desarrollan su proyecto, estoy seguro que Microsoft está investigando en este tipo de dispositivos.

Para correr primero hay que andar y este tipo de dispositivos necesitan un tiempo para ver a donde se dirigen.

Enlaces y notas del 18 de marzo

Estos son algunos enlaces y anotaciones que he visto durante hoy y que quiero comentar.

  • Apple y su iPhone 5c de 8GB es hasta el momento un intento para empujar las ventas del iPhone 5c, que aun no he sido capaz de encontrar uno en la vida real™. Aunque todo el dinero en publicidad de Apple está puesto en el 5c, tan solo hay que ver las campañas de publicidad que hay por ciudades en marquesinas, paneles o cubriendo edificios. En Madrid se pueden ver muchos de estos anuncios. Ninguno de iPhone 5s, de ese se encargan las operadoras.
  • Hoy he escrito acerca de los servicios para compartir automóvil que empiezan a ser regulados. Terrible para un nuevo negocio y la sensación que las asociaciones de taxistas y de transportes son los nuevos “RIAA”, “SGAE” y otros organismos que quieren seguir manteniendo un modelo satisfactorio para ellos.
  • ¿Microsoft comprando Xamarin? Gracias a Xamarin, se puede escribir una aplicación en C# y portarla a diferentes plataformas, como iOS, Android, Windows Phone…
  • Android en tu muñeca, que no falte: LG G Watch, Moto 360 y todo gestionado con le nuevo Android Wear. El problema es que no hay mucha información de duración de batería, ni siquiera hay una sola foto que no sea un render 3D. Motorola, ahora parte de Lenovo, ha creado un reloj de pantalla redonda, lo que es interesante, pero a la fuerza añadirá un coste importante.

Este último tema va a ser interesante de seguir, aunque no tengo mucha fe en que en 2014 vayamos a ver algo que nos haga pensarnos comprar sí o sí un smartwatch.

Gente

David Kushner de Rolling Stone ha encontrado al creador de Flappy Bird, Dong Nguyen. En una entrevista de tres páginas habla de dónde viene y la fama que ha logrado su juego en tan poco tiempo.

Del artículo, me quedo con esta parte.

Me pasa su iPhone para que pueda revisar algunos mensajes que ha guardado. Uno es de una mujer castigándolo por “distraer a los niños del mundo.” Otro lamenta que “niños de 13 años en su escuela rompieron sus tele´fonos por tu juego, y siguen jugando porque es adictivo como el crack.” Nguyen me comenta sobre emails de trabajadores que han perdido sus trabajos, una madre que ha parado de hablar con sus hijos. “Al principio creía que eran bromas”, comenta, “pero me di cuenta que perjudicaban a sí mismos.”

Si hay algo de Flappy Bird que realmente me molesta, es que demuestra lo absurda que es esta sociedad que es capaz de obsesionarse con algo tan simple como un juego para móvil.

Seguro, la historia de Flappy Bird es digna de estudio. Un juego extremadamente simple que tras meses en la App Store, nadie sabe bien como, se convierte en un fenómeno viral y ante la presión ejercida por su creador, decide eliminarlo.

Pero ese párrafo… Gente culpando al creador de un juego de sus problemas, de sus adicciones, de su flaqueza como persona.

Que asco de gente.

Si alguien ha perdido su trabajo por jugar demasiado a Flappy Bird, es la clase de persona que no debería tener ese trabajo. Si una madre deja de hablar con sus hijos por un maldito juego, bueno, me ahorro los calificativos. ¿Pero culpar al creador de un juego por tus problemas mentales? ¿Estamos locos?

Aun hay partes de la historia de Flappy Bird que no me creo, dentro de mi propia paranoia, creo que lo retiró ante una posible demanda por copiar elementos de Nintendo. Pero esto es algo que nunca sabremos.

Mapa de los proyectos de Kickstarter que lograron sus fondos

Este mapa de datos creado por Miles Grimshaw visualiza los proyectos que lograron todo el dinero que se pedía en Kickstarter, en conmemoración de los mil millones de dólares alcanzados recientemente.

Este otro mapa es más interesante, muestra los proyectos en el mapa pero por categorías. Puedes hacer zoom a un país y comprobar que tipo de proyectos son más famosos.

David Carr, en NYT:

And what a feast. Right now, I am on the second episode of Season 2 of “House of Cards” (Netflix), have caught up on “Girls” (HBO) and am reveling in every episode of “Justified” (FX). I may be a little behind on “The Walking Dead” (AMC) and “Nashville” (ABC) and have just started “The Americans” (FX), but I am pretty much in step with comedies like “Modern Family” (ABC) and “Archer” (FX) and like everyone one else I know, dying to see how “True Detective” (HBO) ends. Oh, and the fourth season of “Game of Thrones” (HBO) starts next month.

Esto es bastante cierto, la producción de televisión en EE.UU. ha vuelto a ser tan buena, que es casi imposible mantenerse al tanto de todas las series que están saliendo, porque muchas son realmente buenas, pero el tiempo es limitado.

La nueva edad de oro de la televisión norteamericana está provocando que los actores de cine vean cada vez mejor las producciones de televisión por complejidad y calidad de las mismas. Como bien dijo Kevin Spacey, ¿qué es un show de TV? ¿Se puede definir simplemente por durar X minutos? ¿O por la cinematografía? Las nueva series son películas cortadas en tramos de 50 minutos.

Existe tantas buenas series que realmente es difícil no caer en la tentación de empezar una nueva temporada de alguna de ellas, aunque intentes alejarte cada vez más de la TV comercial y pasar más tiempo en otras tareas.